Chiavenato Introducción a la Toría general de la Administración.
Teoría X
Es la concepción tradicional de la administración y se basa en convicciones erróneas e incorrectas sobre el comportamiento humano, como, por ejemplo:
• El hombre es indolente y perezoso por naturaleza; evita el trabajo o rinde el mínimo posible, a cambio de recompensas salariales o materiales
• Al hombre le falta Albión: no le gusta asumir responsabilidades y prefiere ser dirigido y sentirse seguro en esa dependencia
• El hombre es fundamentalmente egocéntrico y sus objetivos personales se oponen, en general, a los objetivos de la organización.
• Su propia naturaleza lo lleva a resistirse al cambio, pues busca su seguridad y pretende no asumir riesgos que lo pongan en peligro.
• Su dependencia lo hace incapaz del autocontrol y la autodisciplina: necesita ser dirigido y controlado por la administración.
En función de estas concepciones y premisas respecto de la naturaleza humana, la teoría X refleja un estilo de administración duro, rígido y autocrático que, considera a las personas como meros recursos o medios de producción, limitándose a hacer que éstas trabajen dentro de ciertos esquemas y stándares previamente planeados y originados, teniendo en cuenta sólo los objetivos de la organización. La organización, según la teoría X, se caracteriza por los siguientes aspectos:
La teoría X representa el estilo de administración definido por la administración científica de Taylor, por la teoría clásica de Fayol. En otros términos, la teoría X lleva a que las personas hagan exactamente aquello que la organización pretende que hagan, independientemente de sus opiniones u objetivos personales.
Teoria Y
Es la concepción moderna de la administración, de acuerdo con la teoría del comportamiento. La teoría Y se basa en ideas premisas actuales, sin preconceptos con respecto a la naturaleza humana, a saber:
Las personas tiene motivación básica, potencial de desarrollo, estándares de comportamiento adecuados y capacidad para asumir responsabilidades. El hombre debe poner la autodirección y el autocontrol al servicio de los objetivos que le son confiados por la empresa. El control externo y la amenaza de castigo, no son los únicos medios para obtener la dedicación y el esfuerzo necesarios para alcanzar los objetivos empresariales.
El hombre promedios aprende, bajo ciertas condiciones, no sólo a aceptar responsabilidad sino también a buscarla. La evasión de la responsabilidad, la falta de Albión y la preocupación exagerada por la seguridad personal son generalmente consecuencias de la experiencia insatisfactoria de cada uno y no una característica humana inherente a todas las personas. Ese comportamiento no es causa: es efecto de alguna experiencia negativa en alguna empresa
La teoría Y propone un estilo de administración altamente participativo y democrático, basados en valores humanos y sociales. Mientras que la teoría X propone una administración a través de controles externos impuestos al individuo, la teoría Y plantea una administración por objetivos, que realiza la iniciativa individual.
Premisas de la Teoría Y.
a) Descentralización de las decisiones y delegación de responsabilidades: a fin de permitir un mayor grado de libertad para que las personas dirijan ellas mismas sus tareas, asuman los desafíos derivados de ellas y satisfagan sus necesidades de autorrealización.
b) Participación en las altas decisiones y administración consultiva: si las personas pueden tener alguna participación en las decisiones más importantes, que las afectan directa o indirectamente, se comprometerán con el alcance de los objetivos empresariales. La administración consultiva consiste en la concesión de oportunidades para que se consulten las opines y puntos de vista de los empleados respecto de las decisiones que serán tomadas a nivel institucional de la empresa.
c) Los programas tradicionales de evaluación del desempeño, en los cuales los jefes miden el desempeño de los subordinados como si fuese un producto que está inspeccionado a lo largo de una línea de montaje, deben ser sustituidos por programas de autoevaluación del desempeño, en los que la participación de los propios empleados involucrados es de capital importancia. Lo esencial es lograr que las personas sean impulsados a planear y evaluar su propia contribución a los objetivos empresariales y asumir mayores responsabilidades.
Enfoque de Contingencia
Los diversos ambientes obligan a que las empresas adopten nuevas estrategias que exigen diferentes estructuras organizacionales.
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